El presidente de River Plate, Stefano Di Carlo, habló públicamente por primera vez en 71 días y plantó la bandera de la estrategia del club para superar la crisis actual. En una hora y cinco minutos de monólogo y conferencia, Di Carlo reconoció el error de apartar a los futbolistas que no iban a seguir en el plantel por "la forma, la velocidad y el lugar". También puso en valor los "tres mercados en uno" y la calidad de los futbolistas que se sumaron. El presidente del club brindó confianza al entrenador Eduardo Coudet y transmitió convicción y unión entre plantel, cuerpo técnico y dirigentes. Además, solicitó paciencia y tiempo de trabajo al hincha, pese a la histórica racha negativa de seis derrotas al hilo en AFA. Di Carlo ya había alertado el sábado en la cancha de Tigre: "En la semana voy a hablar", dijo a la pasada mientras se retiraba luego de la cuarta caída al hilo de River en un torneo en el que lo tiene sin puntos y sin goles. Su voz era realmente esperada por el socio e hincha de River, ya que no había vuelto a pronunciarse tras aquel 1 de junio en el que brindó una potente y filosa entrevista en ESPN, anunciando la reestructuración del plantel profesional, la salida de 15 futbolistas -que luego fueron separados- y un mercado de pases agresivo para tener un plantel más corto, con los recursos más concentrados y más espacio para las inferiores. Esta vez el perfil fue diferente, más calmado y autocrítico al hablar de la decisión. En este tiempo pasó de todo, al punto tal que ya no están 23 futbolistas entre profesionales y juveniles y arribaron otros nueve, por los que River invirtió alrededor de 70 millones de pesos. Pero la crisis futbolística no se detiene, el equipo no funciona y las históricas estadísticas negativas se siguen acrecentando: hacía 120 años que no perdía seis al hilo en el ámbito local. Por eso, en un acto tan sobrio como extenso, el mandamás millonario fue el único dirigente que tomó ayer la palabra para alinear un mismo mensaje en un momento crítico, pese a que en el poblado atril de la Terraza San Martín del Monumental se sentaron también los vicepresidentes Andrés Ballotta, Ignacio Villarroel y Mariano Taratuty, el secretario Agustín Forchieri y el tesorero Guillermo Laje. Unos metros más abajo, en la primera fila de las sillas dispuestas para los presentes se ubicó el secretario técnico Enzo Francescoli, mientras que el director deportivo Pablo Longoria no asistió y fue parte de la conversación de Di Carlo con los periodistas: "Longoria vino a darnos apoyatura en el armado de la estructura y en la operación del fútbol. Quizá el error fue no ponerle el nombre tradicional en nuestro país que es el del gerente de fútbol".