Rodolfo D'Onofrio, presidente de Club Atlético River Plate entre 2013 y 2021, recuerda que su primera acción al asumir fue preguntar 'A ver, ¿cómo se va la plata en River?' y eliminar de golpe la entrega de 5.000 entradas de protocolo. La medida, tomada ante una situación económica que describió como asfixiante, buscaba cortar un drenaje de recursos que el club arrastraba desde hacía años.

D'Onofrio explicó que al llegar le informaron de la existencia de esos protocolos, que básicamente eran entradas regaladas. "Había 5.000 protocolos que le dábamos a la gente. ¿Cómo 5.000 protocolos? ¿5.000 entradas damos de regalo?", cuestionó. Su respuesta fue tajante: "No va más, esto no va más". La decisión no estuvo exenta de conflicto, ya que una persona que las recibía desde hacía siete años se quejó por la cancelación. El entonces mandatario le respondió que, si quería la entrada, debería traer parte del dinero de aquellos siete años. Tras ese episodio, nadie más reclamó.

La huella de un mandato exitoso

Aquella firmeza inicial fue parte de una gestión que, tras el descenso de 2011, logró estabilizar al club y coronarlo con dos títulos de Copa Libertadores, incluida la histórica final de 2018 ante Boca Juniors en Madrid. D'Onofrio también es recordado por su actitud durante el incidente con gas pimienta en La Bombonera en 2015, cuando bajó al campo para proteger a sus jugadores tras recibir un mensaje de un médico oftalmólogo que alertaba sobre riesgos de lesiones oculares.

Hoy, con River Plate ubicado noveno en la Liga Profesional con 16 puntos tras 11 jornadas, la figura de D'Onofrio mantiene peso en el oficialismo. El actual presidente, Stefano Di Carlo, lo consulta en algunos asuntos. Recientemente, un 'like' en Instagram del expresidente de 77 años a una publicación sobre Ramón Díaz generó expectativa, aunque desde el club negaron que deba interpretarse como una señal a corto plazo. El equipo, que viene de ganar 1-0 a Estudiantes de Rio Cuarto, enfrenta este fin de semana a un complicado Sarmiento de Junín, cuarto clasificado, en un partido clave para seguir escalando en la clasificación.

La conexión entre el legado de austeridad de D'Onofrio y el presente competitivo del club sigue viva, mientras River se prepara para un duelo fuera de casa que puede acortar la distancia de seis puntos que lo separa del liderato.