Debutaron más refuerzos ante Tigre, aunque volvió a penar: cayó en los cuatro partidos que disputó en el Clausura y sin poder marcar goles

Christian Leblebidjian

River Plate está atravesando una dura etapa. Sufrió la cuarta derrota consecutiva en el Clausura, y la cuarta sin anotar un solo gol: dos nuevos récords negativos en su historia. A pesar de las recientes incorporaciones de jugadores de jerarquía como Francisco Ortega y Tobías Andrada, el equipo sigue enfrentando dificultades.

El plantel se ha renovado con la llegada de estos refuerzos, pero el rendimiento no ha sido el esperado. El técnico Eduardo Coudet mantiene su esquema táctico preferido, un 4-1-3-2, con jugadores como Santiago Beltrán y Joaquín Freitas en la defensa y medio campo, respectivamente.

La derrota ante Tigre: una nueva pesadilla

El partido contra Tigre fue otro capítulo de esta mala racha. El equipo mostró un juego desorganizado y careció de entendimiento colectivo. Aunque Coudet intentó mejorar la dinámica ofensiva, los jugadores no lograron generar chances claras de gol.

El partido comenzó con un intento de River de dominar el balón, pero la falta de fluidez en las acciones ofensivas y la defensa incisiva de Tigre dificultaron cualquier avance. La única ocasión clara de gol llegó por medio de Francisco Ortega, quien cabeceó un tiro de esquina desde la derecha que dio en el travesaño.

La presión de River se intensificó durante los últimos minutos del partido, pero no logró encontrar la finalización necesaria para convertir las jugadas en goles. La falta de entendimiento entre los jugadores y la ineficacia en el área chica han sido constantes en esta mala racha.

Consecuencias negativas

La derrota ante Tigre no sólo ha sumado un nuevo récord negativo para River, sino que también ha reforzado las dudas sobre la capacidad del equipo para revertir resultados. A pesar de los esfuerzos por revitalizarse con nuevas contrataciones y cambios tácticos, el rendimiento sigue siendo bajo.

El técnico Eduardo Coudet ha mantenido su estrategia, pero no ha encontrado soluciones a las carencias del equipo. La falta de gol y la ineficacia en los momentos cruciales han sido un problema constante para el Millonario.