River Plate se mantuvo a flote en los octavos de final de la Copa Sudamericana tras un empate 0‑0 en Bogotá contra Independiente Santa Fe. El partido, jugado el miércoles, terminó sin goles y dejó a los rosarinos con la esperanza de avanzar al partido de vuelta en el Monumental. La defensa, que se vio obligada a armar bajo la dirección de Chacho Coudet, se sostuvo gracias a la impericia de Santa Fe en las ocasiones más claras y a los cambios tácticos que el técnico realizó durante el encuentro.
Coudet tuvo que hacer frente a una serie de limitaciones: los laterales Giovani González y Francisco Ortega no pudieron registrarse, Montiel y Acuña estaban lesionados y no había un sustituto natural. En la última línea, Martínez Quarta se trasladó al lateral derecho, Otamendi asumió la posición de defensa central y se incorporaron Rivero y el juvenil Facundo González para cubrir el sector izquierdo. La defensa se mantuvo “prendida por alfileres”, pero logró no conceder goles gracias a la falta de oportunidades claras de Santa Fe.
En la delantera, Coudet tomó medidas conservadoras: Almada fue al banco para reducir la carga de dos titulares en 72 horas y Vera reemplazó a Freitas como delantero central, apoyando a Moreno en el eje central. River también se volvió más laborioso para hacer pie en los 2640 metros de Bogotá.
La primera oportunidad de gol llegó al minuto 12, cuando Rivero cabeceó un córner de Asprilla y el arquero que reemplazó al titular Mosquera realizó una gran atajada. Rivero también recibió una amonestación por una entrada tardía y dura sobre Obrian. Santa Fe volcó la mayoría de sus ataques sobre la izquierda de River, con Hugo Rodallega (41 años) como pivote, pero la defensa de los rosarinos logró neutralizar la amenaza.
River alternó entre Borré con pelotas largas y el retroceso de Correa para armar juego, pero la derecha carecía de Andrada y Martínez Quarta se mostró incómodo. Además, Galván era intermitente, lo que dificultó la asociación de Correa. Borré y Beltrán no estaban inscritos para la Sudamericana y siguen sin estar en forma, lo que afectó la calidad de la posesión.
A pesar de tener más la pelota en la primera mitad, River sufrió varios sustos, incluido un mal control de Vera en una zona prohibida que casi le cuesta un gol. En el segundo tiempo, la intensidad de River se redujo y Almada y Freitas fueron introducidos por Borré y Galván, pero no lograron dar el aire que necesitaba el equipo.
El partido concluyó con un empate 0‑0, y la principal conclusión para los rosarinos fue que el arco en cero era lo mejor que podían lograr en Bogotá. Coudet censuró los micrófonos de la Conmebol, prefiriendo pagar la multa, al igual que Boca en Paraguay frente a Recoleta.
La palabra de Nicolás Otamendi tras el empate subrayó la importancia de la defensa y la necesidad de mantener la concentración en los próximos encuentros.
