Con la confirmada incorporación de Thiago Almada, River Plate ha decidido invertir aproximadamente 67 millones de dólares en fichajes para reactivar su rendimiento. La salida de varios jugadores clave tras la final perdida ante Belgrano el pasado 24 de mayo ha dado paso a una renovada estructura del equipo.

El entrenador Eduardo 'Chacho' Coudet ha llevado a cabo varias operaciones, incluyendo la salida de Franco Armani y Juan Fernando Quintero, dos figuras icónicas para el club. Paulo Díaz, Maxi Meza, Sebastián Boselli y Andrés Herrera también se han despedido del equipo.

Además, Coudet ha decidido ceder a cuatro jóvenes jugadores y apartar a siete más, entre ellos el colombiano Kevin Castaño. Para conformar un plantel que cumpla con sus expectativas, Coudet ha pedido al presidente Stefano Di Carlo y a la junta directiva varios nombres que combinan experiencia y juventud.

El primer fichaje fue gratis: Nicolás Otamendi, defensa central de 38 años, quien rescindió su contrato con el Benfica para unirse a River Plate. El club también cerró contratos con Giovanni González (500,000 dólares) y Francisco Ortega (5,8 millones de dólares), ambos laterales derechos.

Para reforzar el mediocampo, se incorporaron Mauro Arambarri (6 millones de dólares) del Getafe de España y Tobías Andrada (6 millones de dólares) desde Vélez Sarsfield. La contratación más costosa fue Thiago Almada, quien regresó a la Argentina tras su paso por el Atlético de Madrid por 23 millones de dólares.

En ataque, Rafael Santos Borré volvió al equipo después de un período en Internacional de Portoalegre (2,5 millones de dólares) y Lucas Beltrán desde España (8,6 millones de dólares). La figura entre los delanteros es Ángel Correa, quien regresó a River Plate tras una década fuera, llegando desde Tigres de México por 15 millones de dólares.

Estas operaciones demuestran el compromiso de River Plate con la recuperación y el fortalecimiento del equipo bajo la dirección técnica de Coudet.